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lunes, 31 de diciembre de 2012

Que el último día del año...

... empiece con tu padre diciéndote que tus estudios no le importan lo más mínimo y que te cases con un hombre de fortuna (con peores palabras, por supuesto) no es precisamente alentador, pero qué se le va a hacer...
Oh, bueno, en verdad no sé muy bien sobre qué escribir, a parte de mi pequeña queja respecto a la "original" mentalidad de mi progenitor, pero he pensado que, con eso de que es el último día del año y llevo bastante tiempo sin subir nada, pues bueno, que estaría bien hacer una entrada.
Así que, para los nostálgicos de mis entradas sobre libros, aquí os dejo ¡el retorno!
Que no suba cosas no significa que haya abandonado la prácticamente adicción afición por la lectura, simplemente que ando algo justa en los estudios y... bueno, casi todos los libros que empiezo últimamente se quedan a medias, bien porque me reclama algún trabajo o examen, bien porque el libro pierde interés a mis ojos. Porque es una triste realidad que vuelvo a padecer eso que casi podría considerarse una enfermedad entre los lectores, y que consiste en el repentino hecho de que no logras encontrar libro alguno que te satisfaga, que te enganche y te emocione.
Por suerte, esta última semana, por una casualidad del destino que me llevo a releer algunos fragmentos de Encanto fatal y Tinta peligrosa, de Melissa Marr, me dio por buscar más libros que pudiesen ser su continuación y, ¡oh, sorpresa! Dí con que la saga tiene un total de cinco libros de los cuales, para variar, a los señores de la editorial no les ha salido de la napia aún sacar los tres últimos (como pasase ya con los de El Tributo de la Corte Oscura), así que una vez más me aventuré a buscarlos por internet, traducidos por algún aficionado, y bueno, que ya voy casi por la mitad del quinto libro.
Empecemos con el tercer libro de la saga: Frágil eternidad.
"Seth nunca pensó que querría una relación estable con nadie, pero eso era antes de Aislinn. Ella es todo lo que él siempre había deseado, y quiere quedarse con ella para siempre. Pero "para siempre" adquiere un nuevo significado cuando tu novia es una reina elfa inmortal. 
Aislinn nunca pensó que gobernaría sobre las criaturas que siempre la habían aterrorizado, pero eso era antes de Keenan. Él le robó la mortalidad y la convirtió en monarca, y ahora se enfrenta a retos y tentaciones más allá de lo que nunca había imaginado.
En la hipnotizante tercera entrega de los elfos de Melissa Marr, Seth y Aislinn luchan por ser fieles a ellos mismos y con el otro en un ambiente de reglas confusas y alianzas cambiantes, donde los viejos amigos se convierten en los nuevos enemigos y un movimiento erróneo podría provocar el caos en la Tierra."

El cuarto libro: Sombras radiantes.
"Mitad hada, mitad humana, Ani es controlada por sus ansias. Estos apetitos atraen enemigos poderosos y aliados dudosos, incluyendo a Devlin. él fue creado para asesinar y es hermano de la Gran Reina Hada y su caótica gemela, la encarnación de la Guerra. Devlin quiere proteger a Ani de sus hermanas, ya que sabe que, si no lo logra, él será utilizado para matar a Ani.
Ani no es la que debe estar bajo cuidado mientras otros pelean sus batallas. Ella tiene valentía para cuidarse y habilidad para alterar los planes y la vida de Devlin. Los dos se atraen, cada uno con una razón para temer al otro y a sí mismos. Pero al acercarse más, una amenaza pone en peligro el mundo de las hadas. ¿Salvar el dominio de las hadas significará no estar juntos jamás?"

Y el quinto y último libro (que estoy en proceso de terminar): Darkest mercy.

"Envía a los mensajeros a las cortes de las hadas. Este es el fin.
El Rey del Verano está desaparecido; la Corte Oscura está sangrando; y un extraño camina por las calles de Huntsdale, su presencia significa la muerte de muchas hadas poderosas.
Aislinn atiende a la Corte del Verano, buscando a su rey ausente y añorando a Seth.
Debatiéndose entre su nueva reina y su viejo amor, Keenan intenta reforzar desde lejos su Corte ante la guerra que se aproxima.
Donia desea la pasión ardiente de Keenan, aún mientras prepara fríamente a la Corte de Invierno para la batalla.
Y Seth, hermano jurado del Rey Oscuro y heredero de la Reina Suprema, está a punto de cometer un error que podría costarle la vida.
El amor, la desesperación y la traición se encienden en las cortes de la hadas; y en el conflicto final, algunos ganarán... y otros lo perderán todo."


sábado, 10 de noviembre de 2012

El pajarillo

-¿Qué le pasa, es estúpido o qué? - la joven de cabellos castaños observaba al pajarillo, inmóvil, mirando la puertecilla de su jaula, la cual ella acababa de dejar abierta.
La otra joven, la de ojos castaños, rió tras ella.
-Creo que tu pajarillo quiere volar, pero no sabe cómo ni a dónde...
La joven de cabello castaño frunció el ceño.
-Entonces sí debe de ser estúpido. Le he visto volar dentro de la jaula, fuera no puede ser mucho más difícil, y hay un montón de pajarillos afuera con lo cuales puede ir.
Otra risita.
-Ah... Pero aquí ha tenido siempre agua y comida, pero ignora qué le deparará el exterior.
-Aunque tuviese agua y comida, no siempre se le ha tratado tan bien. En esta casa ha habido quien ha disfrutado haciéndolo rabiar, e incluso quien lo ha usado para desahogarse -la joven de cabellos castaños frunció los labios, atenta al pajarillo de tonos marrones que seguía contemplando la puerta sin moverse del columpio en el que se había posado.
-Bueno -contraatacó la de ojos castaños-. Puede que al principio tu pajarillo estuviese indefenso, pero tengo entendido que terminó aprendiendo a picar a quien se sobrepasase con él...
-Sí, bueno... -una leve sonrisa asomó a sus labios, desvaneciéndose sin terminar de formarse- Pero eso no cambia que este sigue sin ser el mejor lugar para él, tengo entendido que a los pajarillos los gritos no les van bien, y además... 
-¡Mira! ¡Mira! -la joven de ojos castaños señaló al pajarillo, que había avanzado un poco en dirección a la puertecilla abierta- Parece que tu pajarillo al fin va a alzar el vuelo fuera...
La joven de cabellos castaños soltó un gritito emocionado. Pero a su rostro no tardó en regresar la expresión de fastidio ciando vio que el pajarillo se posaba en el borde de la puertecilla, pero sin hacer el más mínimo amago de ir más allá.
-Definitivamente es estúpido -sentenció.
Su amiga le palmeó un hombro.
-Paciencia, querida, paciencia. Tal vez necesite algo más de confianza, pero opino que situarse ahí es ya un gran paso... Al menos es señal de que quiere salir.
La otra chica suspiró, irritada.
-Si tú lo dices... 
Y ambas siguieron observando al indeciso pajarillo de tonos marrones, inmóvil en el borde de la puertecilla abierta de su jaula, observando el exterior con sus ojillos negros, con esos rápidos movimientos de cabeza que uno no sabe si son gesto de curiosidad o de estar buscando algo...
Otra creación mía, como siempre, espero vuestra opinión en forma de comentarios.

jueves, 8 de noviembre de 2012

165º cumpleaños de Bram Stoker


Supongo que ya os habréis enterado gracias al señor Google. Hoy hace 165 años que nació Bram Stoker, autor de la famosa novela de Drácula.
A decir verdad, lo había leído en algún otro sitio hace unos meses, pero ya se me había olvidado por completo... La cuestión es que la primera vez que leí acerca de ello, pensé que, llegado el momento, podría hacer una entrada e incluso me compré una revista de segunda mano que hablaba sobre el personaje en que se inspiró la novela, el ya casi tan famoso como Drácula, Vlad el Empalador. Lo cierto es que, antes de subir esto, he hecho la misma entrada para el blog de Literatura de mi instituto, esto es casi un "copia y pega" (véase aquí el "original").
En realidad, aunque conocía la novela y demás, como muchos otros jóvenes de mi edad, jamás me la había leído, tan solo había visto la peli que, aunque la primera vez, siendo aún pequeña, me pareció un muermo, le he cogido gusto con el tiempo. Pues resulta que hace unos días se presentó mi madre ante mí, a mi regreso de las clases, ofreciéndome un libro que le habían regalado unos de esos vendedores a domicilio. Y, ¡oh, sorpresa! Creo que os podéis imaginar que se trataba de un ejemplar de la novela Drácula, de Bram Stoker. Al principio sentí una mezcla entre ilusión y recelo, porque siempre me han gustado las cosas escritas en otras época, pero como la historia me la tenía ya más que sabida... Se podría decir que hay libros sobre los que nos "spoilean" desde que nacemos, y todos sabemos como pierde un libro cuando nos han destripado desde el principio al fin... Finalmente decidí lanzarme a la aventura, ¡y me está gustando! Mucho mejor de lo que había imaginado.
Hace algún tiempo me regalaron también otro libro, Drácula, mi amor, que era algo así como la misma historia pero contada desde el punto de vista de la chica... Aún a sabiendas de que cierta persona igual me pega cuando lea esta confesión, aún no me lo he terminado de leer, y no sé si lo haré... (una de las razones por las que me mostraba desconfiada ante la novela de Drácula, la cual al final sí me está gustando).

Para conocer más sobre el autor aquí tenéis en inglés y aquí en español acerca de su vida y obras (que al fin y al cabo tuvo más creaciones a parte de Drácula).
Para leer la novela de Drácula en español de forma online o descargándola aquí.
Más adelante planeo subir un resumen de lo que aparecía en la revista que compré sobre el personaje que inspiro el conde Drácula de Bram Stoker.

Y, cómo no, os dejo con una canción basada en la novela de Drácula, nuevamente de la mano de Tierra Santa (las imágenes del vídeo son de la película que al final a terminado por gustarme, no en la que actuó Bela Lugosi, sino la que dirigió Francis Ford Coppola):


miércoles, 31 de octubre de 2012

Traigo eventos

Pues eso, aquí os dejo algunos de los eventos que acontecerán en estos días.

-31 de Octubre (hoy): Lectura teatralizada de Don Juan Tenorio en el cementerio de Torrero (Zaragoza) a las 18:30, duración de hora y media, entrada libre (los de Zaragoza Dance Goth han organizado una quedada para asistir, la hora citada es a las 18:00 en la puerta del cementerio).
Especial Halloween Steampunk, en la Casa del Libro (C/San Miguel), con ambientación steampunk, concurso de disfraces, juegos y acertijos sobre Sherlock Holmes, libros de terror y exposiciones.


-9 de Noviembre, viernes: Visita guiada nocturna al casco histórico de Zaragoza (Gratis), la hora y lugar de encuentro es a las 20:30 en la Plz. de La Seo, Zaragoza (este evento también lo organiza Zaragoza Dance Goth)
Fiesta de presentación de Zaragoza Dance Goth '12 (Gratis), en el Puerto de las Ánimas (el antes llamado Teatro de las Ánimas), C/Santa Teresa de Jesús Nº9, Zaragoza. A partir de las 23:00. Habrá danza, música, literatura y poesía gótica, se celebrará el aniversario del fallecimiento de Bram Stoker y el espectáculo de la performance en directo de "Brides of death" de la mano de InFussion Dance Co., como homenaje a la saga de libros de Ann Rice.

-10 de Noviembre: Workshops de danza dark, goth y alternativa, en el Centro Cívico Río Ebro, de 10:00 a 21:00 (para más información mirar el enlace situado al principio).
Open Stage (Gratis), danza goth, dark y alternativa a las 22:30 en el Infiernos Rock Sisters (C/Luis del Valle, Nº17, Zaragoza).
Ambos eventos están dentro del festival de Zaragoza Dance Goth.

-11 de noviembre, domingo: Mesa redonda (Gratis) sobre danza gótica, orígenes, trayectoria y futuro, de 11:00 a 12:00 en el Centro Cívico Río Ebro.
Cine gótico (Gratis), la película programada es "Sweeney Todd", a las 12:00 en el Centro Cívico Río Ebro (este evento también lo organiza Zaragoza Dance Goth).
Show Dark Fusion a las 18:00 en el Centro Cívico Río Ebro.
Los tres eventos están dentro del festival de Zaragoza Dance Goth.

martes, 23 de octubre de 2012

Panellets

Pues andaba yo esta tarde esperando en mi casa a una amiga con la cual había quedado para estudiar historia, cuando, viendo que se retrasaba, decidí matar el tiempo ojeando recetas de dulces por internet, entonces topé con la de los panellets, dulce típico al parecer de Cataluña, Valencia y Baleares, propio de estas fechas próximas a Todos los Santos y parecido al mazapán. Así que nada, eso, que al final cuando mi amiga llegó estábamos Leonie (mi nueva hermana adoptiva alemana) y yo haciendo los panellets, y en ello hemos terminado ocupando la tarde las tres.
Muy ricos, por cierto. Por supuesto, con esta entrada os traigo la receta, acompañada de las fotos de nuestra peripecia culinaria.

Ingredientes:
-250 g de patata cocida 
-500 g de almendra molida (suele ser algo cara, pero en el Mercadona la he encontrado con un precio bastante aprobable)
-400 g de azúcar (en la receta no especificaba nada, pero yo lo he pasado por la batidora porque me gusta más cómo quedan las masas y pastas así)
-1 huevo
-Esencia de limón
-Cosas para añadir (por ejemplo, yo he hecho parte de los panellets con la receta básica y los otros les he añadido café, luego además los he rebozado todos, unos en coco, otros en nueces, otros en almendra, otros en galleta... picados todos ellos, por supuesto)

Preparación:
Cocemos la patata entera con su piel y todo. Una vez cocida, la pelamos, colocamos en un recipiente y machacamos bien. A continuación, agregamos la almendra molida, removemos y mezclamos, y el azúcar pasado por la batidora, removemos y mezclamos.

Batimos el huevo y lo añadimos, agregamos unas gotas de esencia de limón, removemos y mezclamos nuevamente, hasta conseguir algo similar a esto:

Ahora, si queréis hacer algunos de café, es el momento de pasar parte de la pasta a otro recipiente. Mezclamos la pasta de este nuevo recipiente con café soluble y tendremos algo así:

Ponemos el horno a precalentar. 
Ahora ha llegado el momento de darle forma. Cogemos porciones ni muy grandes ni muy pequeñas de la pasta y las moldeamos como bolas o churros. Conforme las vamos haciendo, las vamos pasando por el coco, la almendra, las nueces o la galleta machacada, que habremos de colocar en platos.
Una buena forma de machacar galleta es pasando el rodillo por encima.


Una vez hemos terminado de ultimar lo panellets, los metemos al horno a 180ºC durante unos 15 minutos (el coco es un buen indicador para saber cuándo están listos, ya que los panellets de por sí son algo blancos, cuando veas que se empieza a dorar el coco por arriba, es el momento de ir sacándolos).

Una vez hechos en el horno, los dejamos enfriar y ya está, listos para comer.

Espero que os haya gustado la entrada y cuento con que probéis la receta en casa y me dejéis comentarios diciéndome qué tal os ha salido. 

jueves, 11 de octubre de 2012

"La canción del pirata" y Tierra Santa

Ayer noche estuve en el concierto que dieron el grupo riojano Tierra Santa aquí, en Zaragoza. Entre las canciones que tocaron estaba una de mis favoritas, que, cómo no, fue cantada por la inmensa mayoría de los que allí estábamos, pues no era otra que la Canción del pirata, originalmente poema de Jo sé de Espronceda.

La susodicha canción:


Sí, por si no lo habéis notado tras clickar en el enlace del poema, hice la misma entrada para el blog de lengua y literatura de mi instituto, y me daba pereza repetirla entera aquí...
Saludos y hasta la próxima entrada.

                               

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Pimienta y canela. Paciencia y respeto.

Agh... Exasperada era una palabra muy pobre para describir cómo se sentía... Ella entendía la palabra respeto, y ciertamente, la respetaba. Pero había momentos en que era... cómo decirlo, complicado recordar que debía respeto a según que especímenes humanos. Sobre todo a aquellos con más de medio siglo de vida que actuaban peor que un niño de cinco años malcriado. Sí, sí, una expresión muy repetida la de "ser peor que un crío". Pero, ¿de veras esperaban que mirase con respeto a alguien a quien, porque le decías que la calabaza que había traído a casa no era la adecuada para hacer dulce de cabello de ángel, se ponía a gritar que no tenías razón, habría dicha calabaza, veía que tú tenías razón, y su conclusión no era otra que prohibirte cocinar la calabaza, llamarte con los insultos más vulgares y menos originales que se le podían ocurrir, y decir que iba a tirar la calabaza a la basura? Y todo por qué, ¿por que tú tenías razón y él no? ¿Porque no quería admitirlo? ¿Porque con la calabaza que había traído no se hacía cabello de ángel? 
Vale, este era uno de esos momentos en la vida en la que a una le entraban ganas de romper algo o pegar a alguien. Pero ese tipo de reacciones siempre le habían parecido absurdas. Sí, vale, a veces se le caldeaba la sangre y terminaba a gritos, pero jamás levantaba la mano. Para ella, la simple acción de levantar la mano con intención de herir a alguien era aberrante. Tenía sus buenas razones para pensar así, como para muchas de las otras "normas" que había impuesto en su vida. Y, sin lugar a dudas, el espécimen humano de más de cincuenta años que resollaba en el sofá tras gastar todo su aliento, y tal vez más de la mitad de las palabras que albergaba en su vocabulario (ninguna para sentirse orgulloso), era el origen de más de la mitad de sus "normas" de cosas que debía evitar hacer. Tal vez debiese estarle agradecida por ello...
Pero en fin, incluso ese espécimen quincuagenario y mal hablado debía ser objeto de su respeto y, por extensión, no debía rebajarse a devolverle los gritos ni las palabras desagradables.
Desde luego, era una prueba de paciencia más que de respeto. A veces le sorprendía cuánta paciencia podía mostrar en unas situaciones mientras que en otras pronto sentía la sangre subírsele a la cabeza, si bien pocas veces hacía caso a los susurros del enfado que pedía insistente el ser desatado.
Respirar hondo, contar hasta diez... y esas cosas que a decir verdad distraían más que calmaban.
Ah... Paciencia y respeto, eran ingredientes caros y difíciles de conseguir, como lo fueran la pimienta y la canela en siglos pasados, pero igualmente deliciosos si sabías administrarlos bien sobre las comidas. Incluso la comida más difícil de tragar podía volverse pasable cuando la aderezabas adecuadamente. 
Sí... Seguiría añadiendo esas pequeñas especias a su vida, tragaría las situaciones molestas y no permitiría que le indigestasen el día.



miércoles, 25 de julio de 2012

La abadía de Northanger, uno de Jane Austen

¿Alguien echaba en falta los libros por estos lares?
No es que haya abandonado mi pasión por la lectura... ¡Jamás! Es solo que llevaba un tiempo de capa caída, no lograba encontrar ningún libro que realmente me enganchase, ningún género en concreto se me antojaba. Empecé multitud de libros que ahora aguardan en las estanterías el día que vuelva a cogerlos para terminar de leer sus entrañas (que ya me pasó en su momento con El cuento número 13, que lo empecé, lo abandoné en el segundo capítulo o antes, y dos años después lo rescaté, lo retomé, me enganché y lo terminé). Y claro, no iba a hablar de mis lecturas inconclusas. Pero al fin tras la larga espera, puedo regresar para hacer una entrada sobre el último libro que he leído, de Jane Austen nada menos, ¿eh? Que tengo algunas amistades que me golpearían por engancharme a ello tras abandonar otros libros. Y es que hace uno o dos años me hice con la colección completa de sus novelas, y me da por leerlas en verano.
Este año ha caído La abadía de Northanger, que además, como tantas otras obras de la escritora, cuenta con película que no he visto.

"¡La abadía de Northanger! Lo emocionante de aquellas palabras llevó los sentimientos de Catherine al máximo arrobo. Agradecida y satisfecha, apenas podía expresarse en los límites de un lenguajes tolerablemente sosegado. ¡Recibir una invitación tan halagadora! ¡Saber que su presencia era tan encarecidamente solicitada! Todo lo que podía existir en el mundo de honorable y tranquilizador, todas las venturas presentes y toda esperanza futura, se contenían en aquel ofrecimiento..."


Para empezar, decir que Catherine, la protagonista, puede resultar, de tan buena e ingenua, tonta, pero es típico de las heroínas de su época, así que no se lo tengáis muy en cuenta. Además, yo al menos, no puede evitar simpatizar con ella en cuanto se empezó a hacer notar su pasión por las novelas con tintes desde románticos hasta terroríficos, y sus consecuentes arranques de imaginación, que la dejan en más de un apuro... Cosa inevitable teniendo en cuenta que hay momentos de la historia en los que uno podría abrir los ojos como platos ante la posibilidad de hallarse ante una novela de Jane Austen con tintes de novela gótica, cosa que al final se queda en más bien una especie de broma o sátira por parte de la autora. Luego tenemos también a los típicos personajes que quién no desearía estrangularlos o empujarlos por el borde de un precipicio cuando menos, ¿qué adolescente no ha tenido alguna amiga/o que ha resultado no ser tan amiga/o?¿O ha conocido a algún tipo insufrible al estilo de John Thorpe? Por no hablar del héroe masculino y su forma de tomarle el pelo a la protagonista, que me ha gustado bastante más que otros de los caballeros de Jane Austen.
Y bueno, eso es todo por hoy...

viernes, 20 de julio de 2012

Solo temores infantiles...

Clara siempre fue una joven con mucha imaginación. Con siete años, su madre no podía evitar preguntarse , en tono preocupado, cuándo dejaría su hija de hablar de amigos imaginarios. ¿Estaba siendo exagerada, o eran temores bien fundados? ¿A qué edad se consideraba adecuado que una niña dejase atrás los mundos de fantasía para comenzar a interesarse por temas más reales de su entorno? A ver, con siete años, tampoco pedía que su hija se pusiese hablar de temas políticos ni de las atrocidades del ser humando hacia sus semejantes, pero, ¿era correcto permitir que se metiese en su cama cada vez que aparecía en su dormitorio a media noche sollozando y diciendo que temía cosas que aseguraba se movían entre las sombras de su cuarto?
Ciertamente, la mayoría hemos tenido temores nocturnos de ese tipo en nuestra niñez pero, como madre, la de Clara tampoco quería ser causa de que dichas fantasías escabrosas se perpetuasen por no saber contarlas de raíz...
Pero no todo era malo. Aunque sus padres apenas se molestasen en fingir interés acerca de las anécdotas sobre sus amigos imaginarios, a sus amigos del colegio les encantaban. 
Guau, ojalá también ellos tuviesen amigos imaginarios. ¿Podían ver al suyo? No, por supuesto que no, aunque no porque ella no quisiese... Oh, pero podía describírselo y hablar con él de su parte, podían jugar todos juntos aunque no lo vieses... Bueno, más bien "con ella" y "la viesen", porque la invisible amistad de Clara era de género femenino. Oh, se maravillaba su profesora, que ya imaginaba estar alentando en su prometedor futuro a una escritora en ciernes, ¿se trataba de una niña como ella? Que va, que va, la corregía, su amiga, aunque joven, era mayor, y muy guapa, aunque siempre llevaba el rostro cubierto por un fino velo de encaje blanco que apenas dejaba adivinar unos rasgos suaves. Pero, por supuesto, ese velo no era más que otra consecuencia de su belleza, algo que debía llevar para minimizar el acoso de los pretendientes. Su propio padre la instaba a llevarlo, decía que era indecente para una joven ser perseguida por tantos hombres. Aunque Clara no tenía ni idea de lo que era ser indecente... Oh, ¿su amiga imaginaria tenía papá? Era la observación de la profesora, que ni se molestaba en explicarle el significado de la palabra "indecente", ni se paraba a pensar en lo chocante de que la usase un ser de su inventiva sin que siquiera supiese lo que significaba... Y se limitaba a sonreír y volver a maravillarse ante la imaginación de su alumna y la perspectiva de estar alentando a una escritora en ciernes.
Ah... Pero su amiga imaginaria no siempre era tan divertida, a veces la asustaba... Después de todo, podía ser de lo más inquietante tener a una joven de traje antiguo y con el rostro cubierto por un velo mirándote desde las sombras de tu habitación toda la noche. Por eso Clara le solía dejar la puerta abierta, había descubierto que así su amiga se dedicaba a entrar y salir, y con eso, y la compañía de un peluche al que abrazar, le bastaba para poder conciliar el sueño.
Pero otro gallo cantaba cuando iban de visita al pueblo...
Qué manía tenía su abuela con cerrarle la puerta del dormitorio. Aunque allí casi lo prefería. Su habitación se hallaba en la planta superior de la casa del pueblo, justo a la derecha de la escalera, y a la izquierda de ésta, se hallaba la puerta que daba a las pocas y toscas escaleras que llevaban a desván. Qué poco le gustaba aquél sitio... Incluso de día, subir al desván la ponía nerviosa, pero por la noches... Quita, quita, prefería la puerta cerrada a la terrible sensación de que, estando abierta, en cualquier momento se abriría también la de las izquierda de las escalera y algo podría salir de ahí para entrar a su cuarto.
Abrazó con más fuerza su viejo osito de peluche amarillo y dejó que las sábanas y mantas la cubriesen por completo, impidiéndole ver cualquier otra oscuridad que no estuviese bajo ellas. Pero ah... de qué poco le sirvió eso cuando oyó el "clink" de la puerta al abrirse. Su abuela siempre se quejaba de lo mal que se cerraban esa vieja puerta, que constantemente se empecinaba en abrirse sola por las noches cuando ella no hacía más que cerrarla. Pero a Clara no le hacía falta sacar la nariz de debajo de las sábanas para ver a su amiga imaginaria junto a la puerta entreabierta, asomando al pasillo y con la mano en el picaporte... No le gustaba nada cuando hacía aquellas cosas, y prefería consolarse pensando que si miraba hacia el pasillo era para vigilar que nada malo entrase, protegiéndola. Pero cuando se aventuró a sacar la cabeza de debajo de las sábanas, se topó con la joven imaginaria mirándola desde la puerta completamente abierta, y se sorprendió cuando comenzó a hacerle gestos de ir, precisamente, hacia la puerta del desván. ¿Se había vuelto loca? Podía perfectamente ver la dichosa puerta entreabierta, y no le gustaba un pelo la sensación que le producía... La joven le hizo gestos más apremiantes, y la niña sacudió enérgicamente la cabeza. No, no y no, se negaba en rotundo. La joven se acercó a la cama e hizo amago de desprenderla por completo del escudo de telas que le proporcionaba la cama, Clara agarró fuertemente las sábanas y mantas, frunciendo el ceño en gesto de tozudez, pero sin que el miedo dejase ser ser visible en sus ojos. Se negaba en rotundo, ni loca iría al desván de noche, todo el mundo le había explicado que los amigos imaginarios eran eso, imaginarios, y que por eso carecían de voluntad propia y servían solo a su la imaginación de sus creadores, no podía obligarla a salir ni hacerle daño. La joven pareció ceder al fin, y le lanzó una mirada llena de resentimiento. Clara sintió algo de remordimiento y se disculpó mentalmente, con ese lenguaje que solo puede existir entre un niño y su amigo invisible, pero no podía hacerlo, tenía que entenderlo... y la joven se fue.
Y debió de ser que Clara había escarmentado ya de amigos imaginarios, pensaron sus padres, pues no volvió a hablarles de la suya nunca más. 
Creció y le llegó la adolescencia, aunque nunca le gustó demasiado la oscuridad. Explicaba a quién quisiese escucharla que siempre había sido, desde pequeña, alguien con una imaginación desbordante, y que a veces le jugaba malas pasadas. Sobre todo en la noche, cuando todas las sombras de su cuarto parecían tornarse en criaturas o escondites perfectos para estas, y le parecía contemplar a un ser esbelto, espectral, vestido de encaje blanco de pies a cabeza, rostro cubierto incluido, que la observaba desde cualquier esquina del dormitorio mientras otras cosas más deformes, como masa de sombras, se desplazaban arrastrándose por paredes y techo hacia ella, pero sin llegar nunca a tocarla... Aunque mira tú, jajaja, que a veces le daba la impresión de que cada día estaban más cerca... Qué cosas hace la imaginación... 
Y un día la cama de Clara amaneció vacía.
Sus padres salieron en las noticias, televisión, periódicos, etc, todos interesados en qué clase de secuestrado o psicópata podría haberse llevado a la adolescente en mitad de la noche sin que nadie lo advirtiese. Los padres lloraban desconsolados pidiendo su retorno, cosa que, por supuesto, jamás sucedió. Todos hablaron, hasta que se cansaron y cayó en el olvido, de lo triste de su desaparición, de lo buena chica que era y la asombrosa imaginación que había tenido siempre.
Nada más, solo otro caso más que alguna madre como la de Eva contemplaría en las noticias, pensando horrorizada por un momento en cómo se sentiría de estar en el lugar de la de Clara. Pero bueno, en cierto modo, esas cosas sobre todo les pasaban a los adolescentes, que ya se sabía que podían cometer toda clase de locuras...
Su Eva apenas tenía siete años, y una imaginación desbordante. Fíjate, que incluso le hablaba de unas amiga imaginaria... A la madre de Eva le encantaba la idea, porque había oído sobre las ventajas de que un niño expresase su imaginación de esas formas, así que escuchaba sonriente todas las historias que su hija de contaba sobre su invisible amistad. Siempre parecían pasárselo bien... Bueno, salvo algunas noches, que su hija decía que no le gustaba cómo la miraba ni algunas cosas que hacía, pero ya se sabe, es típico de los niños sentirse inseguros en la oscuridad de la noche, sobre todo si ostentaban tanta imaginación como su Eva.
Pero al fin y al cabo eran solo temores infantiles...



domingo, 15 de julio de 2012

Castillo de Loarre

Pues... eso, he cambiado los tonos rojos por azules (que de paso casan más con los que azules y morados que ya había...), ¿qué os parece? También he cambiado la cabecera del blog... (sí, he estado otra vez jugando con Paint, algún día mejoraré y ascenderé algún peldaño, pero hasta entonces, es lo que hay).

Y bueno, luego esta el castillo de Loarre... (sí, cambio brusco de tema) que es uno de mis lugares favoritos hasta el momento. Y no es que no haya visto más castillos (sin salir de España por el momento, así que no puedo decir que mi visión vaya muy lejos, pero es lo que hay) pero no sé, me gusta vagar por él cada vez que tengo oportunidad de ir.
Se trata de un castillo pre-románico de la provincia de Huesca (Aragon, España), construido en lo alto de un mogote rocoso, en bastante buen estado (es decir, que al contrario que otros castillos olvidados por el bolsillo de quienes pueden salvarlos, a este lo han cuidado bien).
Para más información, cuenta con página propia: http://www.castillodeloarre.com/
Y, por supuesto, el motivo principal de la entrada; tratándose de uno de mis lugares predilectos, tengo multitud de fotos, y se me ha ocurrido subir algunas, ya que por lo general no tengo la oportunidad... (cosas de llevar más de un año sin cámara de fotos y dependiendo de las de los demás... Habrá que solucionarlo pronto, que ya va siendo hora).
Ésta foto de Loarre la hice durante una excursión con el instituto, no recuerdo si en el 2008 o en el 2009...

El castillo visto desde la ventanilla del bus conforme nos acercábamos...

Esta foto siempre me ha gustado... desde el interior del castillo.

Esta foto y las que vienen a continuación ya son de este año, realizadas por mi "hermana adoptiva alemana".

Y nos adentramos en las mazmorras... No, es broma, a esta zona aún no se permite el acceso al público.

Y por si alguien lo dudaba... Sí, incluso ahí soy capaz de perderme (demostrado).

¿Quién será la misteriosa joven asomada al balcón del castillo...?

Y aun con todo le faltan cachos considerables... Aunque en cierto modo la partes ruinosas también tienen su encanto...

Y bueno, obviamente tengo muchas más fotos, pero tampoco es cuestión de abusar... Así que esto es todo por hoy, lo lamento a quienes no les haya gustado la entrada (podéis comentar igualmente, ¿eh? La quejas se permiten, y las entradas se ven muy solitarios sin nadie que las comente... Además de darme la impresión de hablar sola, que tampoco es que me resultase especialmente extraño), pero prometo esmerarme más en la próxima entrada, que ya tengo un par de ideas en mente... y, eh, quién sabe, tal vez alguna historia u anécdota interesante... (para quien le interese, claro).

sábado, 7 de julio de 2012

Kirschenmichel, un dulce alemán

Bueno, por ahí abajo, en alguna entrada, mencioné a mi "hermana adoptiva alemana".
Pues se trata, básicamente, de que durante casi medio año compartí dormitorio con una chica alemana que vino a mejorar su español y aprender sobre nuestra cultura y nuestro día a día.
La cuestión es que, en una de esas tardes en que maquinábamos contra el aburrimiento, nos dio por hacer un dulce alemán, así que ella se puso a la tarea de buscar uno y dimos con él: Kirschenmichel, una especie de pastel de pan y cerezas (aunque en esto último nosotras realizamos una pequeña variación...).
Así que aquí os lo traigo, gracias a la traducción que mi "hermana adoptiva alemana" realizó de la receta y las pequeñas correcciones que realicé yo posteriormente para que resultase más sencillo de entender.
Advierto que, aunque tiene un aspecto peculiar (porque, si buscáis en Google Imágenes, veréis que lo tiene de normal), está muy rico.

Ingredientes:
-Un vaso de cerezas en almíbar (o cualquier fruta a mano, nosotras usamos moras en almíbar y fresas naturales).
-210 gr de pan viejo (como el que usarías para hacer torrijas, por ejemplo, que puede ser del día anterior o de hace tres).
-300 ml de leche.
-Mantequilla (para untar el molde, básicamente).
-500 gramos de mantequilla blanda.
-2 huevos.
-60 gr de azúcar
-1 sobrecito de azúcar avainillado (como normalmente viene en botecitos, más o menos calculad una cucharada sopera, aunque, nuevamente, nosotras hicimos una pequeña variación aquí, y a falta de azúcar avainillado, echamos canela).
-2 cucharaditas de levadura (o un sobrecito).
-4 gotas de aceite de almendra (según dónde, puede estar como aroma o esencia de almendra, y no echéis ni una gota más, porque aunque parezca poca cosa, deja un gusto bastante fuerte).
-Pan rallado.


Preparación:
Dejáis las cerezas (o lo que sea que habéis predispuesto) en un colador para que se escurran bien.
Dejáis el pan empaparse con la leche (como quien va a hacer torrijas). Vais untando la fuente del horno, o el molde que vayáis a usar, con la mantequilla y le espolvoreáis pan rallado. Ahora cascáis los huevos, separando las claras de las yemas. Batís las claras a punto de nieve y las yemas se las agregáis al pan empapado en leche. Agregáis también la mantequilla (fundida), el azúcar, el azúcar avainillado (o la canela), la levadura y el aceite de almendra. Vais mezclándolo todo (sin miedo, ya que el pan se va a romper sí o así, y el resultado a de ser una pasta informe de todo revuelto) y agregáis poco a poco las claras batidas a punto de nieve.
Finalmente, los vertéis todo en la fuente del horno/molde escogido y lo dejáis en el horno a 200 ºC durante 30 minutos (el tiempo es relativo, creo que en nuestro caso tuvo que estar un poco más).
Cuando lo saquéis del horno, si os apetece dejarlo más bonito y os a sobrado de la fruta que hayáis usado, podéis decorarlo por encima con ella, o recubrirlo con alguna mermelada o sirope que le quede bien.
Y listo para comer.


                    Aquí nuestro Kirschenmichel antes de meterlo al horno.

                    Aquí nuestro Kirschenmichel recién sacado del horno.

                   Y aquí un trozo cortado de nuestro Kirschenmichel.

Escogimos ésta receta porque era relativamente fácil de hacer (lo relativo viene de batir las claras de huevo, que tuvimos que recurrir a mi madre para que nos lo hiciese), y lo cierto es que nos salió bastante rica. Así que espero con ansias que os animéis a hacerla también y dejéis vuestros comentarios diciendo qué tal os salió.

viernes, 22 de junio de 2012

Zombie de sueño o acerca de cómo desahogarse

Ya me gustaría a mí dormir así de bien...


Oyó a su madre llamarla para poner la mesa y maldijo para sus adentros. Hundió el rostro en la almohada, o sería más correcto decir en uno de los cojines que poblaban su cama, ya que la susodicha almohada de la cama se hallaba a sus pies, y no porque estuviese mal colocada, era ella quien se había tumbado del revés, pensando en que cerrar los ojos y dejarse reposar por unos minutos harían que se sintiese menos pesada, menos ofuscada. Realmente llevaba despierta y vestida desde las 9:00, solo se había recostado unos minutos y ni siquiera había llegado a dormirse, su cuerpo seguía sintiéndose pesado, y todo su ser se rebelaba ante la idea de obedecer a la llamada y  levantarse. Le dolía la cabeza solo con pensar en todo esto, y lo mismo le habría dado estar echa de plomo... 
Finalmente, y tras un profundo e irritado suspiro, que más merecía la categoría de resoplido, abrió los ojos, poniendo todas sus fuerzas en convencer a su mente de que mandase a su cuerpo las pertinentes órdenes de movimiento.
Probablemente era una suerte que tan apenas entrasen unos fragmentos de luz por la persiana subida apenas una quinta parte, aunque tampoco era como si eso hiciese menos lamentable el abrir los ojos... No tenía especialmente calor, pero sentía el aire cargado a pesar de tener la ventana semiabierta. Cosas de la situación de su dormitorio respecto al resto de la casa; entraba poca luz, pero el movimiento del aire era más bien escaso, por no decir nulo.
En resumen, le tentaba la idea de emplear todos esos esfuerzos en gritar que no tenía hambre y pasarse el resto de la tarde tirada en la cama, durmiendo, que era lo que al fin y al cabo parecía exigirle el cuerpo.
Ella no bebía, no fumaba, y no tomaba ningún tipo de sustancia por el estilo, pero por lo demás, no se podía decir que tratase muy bien a su cuerpo... En cuanto le quitaban la vista de encima, cualquier intento que hiciese de seguir un patrón ordenado de sueño y/o alimentación se iban a pique. Sobre todo en verano, cuando hacía más vida de noche que de día, y no precisamente porque saliese de juerga... Y sobre su alimentación, si por ella fuese, subsistiría a base de agua, té, algún zumo y piezas de fruta esporádicas... puede que incluyendo algo de helado, horchata o granizado de vez en cuando.
Finalmente se levantó, y se sintió morir. La cabeza le daba vueltas y el estómago se le encogía, los párpados pugnaban por no cerrarse y su cuerpo la maldecía por ponerse en pie.
Definitivamente debía de ser la versión viviente de un zombie... Lo cual de todas formas carecía de sentido tan solo por intentar aunar viviente y zombie sin  nada de muerto en la misma frase.. Qué más daba, incluso si eran desvaríos, podía considerase afortunada de conservar la capacidad de pensar.
Encima le dolía el pie izquierdo. Cuando no descansaba bien siempre le dolía alguna de las muchas zonas de su cuerpo donde alguna vez se había lesionado. Y el tobillo izquierdo, con sus múltiples esguinces de infancia (de los que no había vuelto a saber tras entrar en la pubertad) solía llevar ser el más frecuente incordio. Y no se podía que se debiese a grandes lesiones, todas sus lesiones, tanto esguinces de tobillo, de muñeca o lesiones musculares habían sido por las causas más estúpidas que uno pueda imaginar... Un resbalón causado por unas pistolas de agua, una bailarina que se había salido, una colchoneta mal puesta, un resfriado...
Fue medio arrastrándose hasta la cocina y se detuvo el la puerta, mirando perezosamente a su alrededor e intentando que su mente llegase a la conclusión de qué había para comer a partir de lo que veía. Su madre estaba haciendo algo de carne a la plancha. Frunció el ceño. Era poco probable que su madre hiciese eso como plato único. Vio lechuga sobre la mesa blanca de cocina. ¿Ensalada de primero? Uhm... ¿le apetecía? No, de hecho, no le apetecía ni la carne ni nada que fuese más sólido que el poleo menta, frío y con mucho azúcar, con que había saciado su estómago aquella mañana. Iba a comunicarle a su madre que se volvía a la cama cuando ésta comenzó a servir pasta rellena (tenía un nombre, pero ahora no le salía...) en los platos. Se quedó cavilando mientras la veía sacar un sobre abierto del microondas. Se acercó con curiosidad y vio que acababa de fundir queso... Uhm... Pasta con queso... No, seguía sin tener apetito, pero decidió que, después de hacer todo aquello, era poco probable que su madre le permitiese regresar a su estado de vegetal diurno espatarrado entre cojines, peluches, y sábanas arrugadas. Se apropió del sobre de queso fundido y lo vertió diligentemente en su plato de pasta, sintiendo un deje de gozo cuando su hermano dijo que no quería y se le permitió echarse todo el queso para sí. Seguía sin tener apetito, pero ahora su estómago ya parecía algo más dispuesto a colaborar... Si bien sus sentidos seguían algo embotados, con cierta predisposición a la irritabilidad. 
Sea como fuere, se sintió algo más humana tras zamparse el plato de pasta rellena ahogada en queso e, incluso, uno de los trozos de carne a la plancha. 
Con el estómago menos revuelto, el cuerpo menos pesado pero una irritabilidad aún latente, decidió terminar de espabilarse, o desahogarse, o lo que fuese, conectándose a internet u escribiendo algo nuevo en el blog...
Finalmente, y tras fulminar con la mirada y maldecir su conexión a internet, aprovechó la ausencia de su hermano, a sugerencia de su madre, y se trasladó al ordenador de este donde, tras darse cuenta de que en realidad no tenía ni idea de sobre qué podía hacer una nueva entrada, optó por amargar una vez más a los lectores con una entrada que poco interés podía despertar en ellos, pero que a ella la dejó la mar de a gusto.

jueves, 7 de junio de 2012

"La doncella presa"

Érase una doncella en una alta torre presa.
Esto no era cosa de extrañar, cientos de historias cuentan con protagonistas semejantes.
La doncella pasaba sus días sentada frente a la ventana, observando el exterior con aire melancólico y ojos soñadores. Soñaba despierta lo que no podría vivir ni en sueños, imaginando la llegada de su apuesto galán rescatador.
Día tras día se sucedían, pero ella seguía presa en la alta torre, sin puertas de entrada, solo la ventana de su alcoba. 
Y un día llegó un galán que, tras alzar su mirada hacia la ventana y observarla largo rato, le pidió que soltase una escalera, o algo que le permitiese reunirse con ella y mostrarle el amor que aseguraba profesarle. Era un galán encantador, de buen corazón... como muchos otros de los que por allí a veces pasaban, y la misma petición le hacían. La doncella entonces los observaba, con aire pensativo, suspiraba, nostálgica y soñadora, y finalmente se apartaba de la ventana, lejos de la vista de los galanes, hasta que estos, con espíritu vencido, marchaban.
Día tras día, año tras año, y nada parecía que fuese a cambiar... 
La doncella soñaba con su apuesto galán rescatador mientras miraba por la ventana de la alta torre en la que se hallaba presa y, de vez en cuando, desviaba su atención hacia la larga escalera de cuerda que descansaba en una esquina de la habitación...

Bueno, ahí dejo esa historia, hacía bastante que no subía una creación propia... Esperaré ansiosa vuestros comentarios y opiniones sobre la historia y su doncella.

viernes, 25 de mayo de 2012

Edgar Allan Poe de la mano de Opera Magna

Hace algún tiempo, en otra entrada, creo recordar que prometí ir subiendo entradas con las distintas canciones del álbum Poe de Opera Magna y el texto de E.A.Poe que le correspondía... Bueno, aún tengo planeado hacerlo, pero tiempo al tiempo (y ya sabéis que conmigo la paciencia es cosa necesaria). En cualquier caso, os traigo una de las canciones del mentado disco, pero no una de las dedicadas a sus creaciones, sino la que tiene por título su nombre: Edgar Allan Poe. Pues eso... os dejo con la que mejor me ha parecido de cuantas he mirado por Youtube (que no significa que sea la mejor, solo que no me apetecía rebuscar mucho más).


viernes, 18 de mayo de 2012

Acerca de mí...

Bueno... creo que este es el primer test que hago para el blog, pero siempre tiene que haber una primera vez para todo. Así que un agradecimiento a Morgana Dragonheart, que es quien me ha nominado.


1- ¿Qué es lo que más te gusta hacer en tu tiempo libre?
Pues... leer, pasear, escuchar música, quedarme mirando la nada mientras mi mente está en otra parte... oh, y por supuesto, si ando inspirada, escribir (para luego atormentaros con mis intentos de relato).
2- Si pudieras vivir en otra época, ¿cuál escogerías?
Pfff... Difícil elección... A los romanos les tengo algo de tirria, pero por la misma época vivían otras culturas interesantes... Y antes de ellos, la Edad Media tiene su encanto, pero me gusta más bien a ratos... El renacimiento y el romanticismo tientan lo suyo... aunque otras épocas no se quedan atrás, y también depende del lugar... Ugh, no sé decidirme ante esa pregunta.
3- ¿Crees en el más allá?
Depende del día y mi estado de ánimo y, para qué mentir, de lo que haya estado leyendo/viendo en documentales. 
4- Si pudieras ser otra persona, no importa la época en la que vivió, ¿a quién escogerías?
Ouch, otra pregunta como la 2. Pues... Ahm... Sería tentador ser un personaje que haya dejado su impronta en la historia, obviamente, aunque no tiene que ser una impronta conocida por todos... Sería curioso ver las cosas desde un punto de vista masculino, no lo niego, pero no menos emocionante sería ser una fémina en esas tempestuosas épocas patriarcales... ¿Boudica? ¿Alguna famosa hetaira? ¿Wallada? ¿Algún escritor maldito? ¿La sacrificada esposa/hija/hermana de un artista cuya sombra tapa sus propias creaciones artísticas? Aunque quizás estoy siendo un tanto melodramática... Bah, no me decido tampoco.
5- ¿Cuál es tu prenda favorita y por qué?
Mi vestido de terciopelo negro, de tirantes gruesos, con el torso ceñido cubierto por cuerdecillas cruzadas y la falda, un poco por encima de las rodillas, terminada en un volante rodeado con lazos de raso negro. Ha estado entre mis prendas predilectas desde que me lo compré hará unos cuatro años más o menos, es fresquito, me encanta el tacto suave de la tela aterciopelada y, aunque suene tonto, me encantan ese tipo de falda suelta que le levanta y gira entorno a tí cuando das vueltas.
6- Cuando tienes dinero, ¿sueles gastarlo o lo ahorras?
Pues... antes solía gastarlo, pero desde hace unos dos años he cogido la costumbre de usar huchas de  lata de esas que solo puedes abrirlas rompiéndolas... y desde entonces, si bien gasto dinero en cuanto algo me tienta lo suficiente, no he llegado a gastarlo todo... siempre tengo algo en la hucha, que voy renovando cada vez que la abro (más exactamente, compro la hucha en invierno y la abro en verano, más o menos).
7- ¿Tienes algún  hobby? ¿Cuál?
Por supuesto, la lectura, la escritura y los juegos de buscar objetos y resolver puzzles. O, bueno, y en ocasiones buscar curiosidades en internet o ver documentales.
8- Cuando eras niño/a, ¿qué querías ser de mayor?
Veterinaria.
9- ¿Cuál es tu grupo de música o cantante favorito?
Creo que también depende un poco de la situación y mi estado anímico, aunque adoro las voces de Tilo Wolff y Ville Valo, también me gustan las letras de varios grupos made in aquí como Tierra Santa, Warcry, Avalanch... Y las voces femeninas de grupos varios, por no hablar del folk metal y el folk bastardo (como se denominan Lurte). Otra difícil elección que no podré llevar a cabo...
10- Cuando ves u oyes sobre alguna injusticia cercana a tí, ¿qué haces o piensas?
Depende de qué esté en mis mano poder hacer... aunque, si es poco o nada, suelo frustrarme. De todas formas, creo que cada cual tiene su propio punto de vista a la hora de clasificar algo de injusticia, si bien hay cosas que, sencillamente (o tal vez no tan sencillamente, sé que es un error tanto generalizar como dar cosas por hecho, pero bueno...), son básicas para una mente humana no perturbada.
11- ¿Cuál es tu mayor virtud?
Ni idea, me gusta pensar que la imaginación pero... creo que no siempre puede resultar una virtud (¿depende del punto de vista y mi estado anímico? Por lo que he estado contestando creo que soy o muy indecisa o demasiado inestable...).


Y esos todo por hoy, debería formular unas preguntas y nominar gente, pero sé que de los pocos a los que podría pocos o ninguno les haría caso así que... Si alguien quiere, que me lo diga por comentario y le preparo unas preguntitas.
(Esta foto la hizo mi "hermana adoptiva alemana" cuando estuvimos en el pueblo de mis abuelos, Bello, por Semana Santa. Me gusta...)

sábado, 12 de mayo de 2012

Escuela de Piratas

¿Me habéis echado de menos por estos lares? (se aceptan mentiras piadosas).
Pues yo ayer estuve en el gran estreno de la obra de teatro de este año... Jajaja, sí, olvidé anunciarlo en el blog. Pero no pasa nada, porque, para los interesados, volvemos a actuar en el Túnel (también conocido como el centro cívico del barrio Oliver, en Zaragoza). La entrada no es gratis, pero sí barata (por 2'50€  no tenéis excusa ¬ ¬). La obra de este año es Escuela de Piratas:
"Un grupo de mujeres piratas al mando de la capitana Patanegra con intención de crear una escuela femenina donde las asignaturas serían el saqueo y el abordaje, y el capitán Draco con su grumete en busca del tesoro del capitán Barabamarranilla, hacen la base de esta divertida historia, con romances, travestimos, reencuentros familiares, bailes y clases de lucha incluidos." 


Para los que no estén al tanto, formo parte del grupo de teatro Kabuki, que es solo el nombre, no es que hagamos teatro kabuki.
Oh, oh, oh, y el Circo de los Horrores ha vuelto este año a Zaragoza con su espectáculo Manicomio.
Ya los vi el año pasado con un amigo, y me encantaron, así que, por supuesto, este año repito (que además he ganado una entrada dov
Estarán desde ayer, día 11, hasta el 23 de mayo.

lunes, 30 de abril de 2012

¡Un zombie se comió mi cupcake!

Síp, ese del título de la entrada es el último libro que me he agenciado... en el día de hoy, por 9'90 € en el Fnac (por si a alguien le interesa). Y no, no es ninguna comedia a lo Christopher Moore, se trata de un libro de recetas de cupcakes escrito por Lily Vanilli.

"Los cupcakes han sido glaseados en rosa y purpurina durante demasiado tiempo... Y ahora se van a cobrar su, ¡venganza!
Inspírate en lo macabro para crear postres de apariencia realmente malévola pero que saben divinamente.
Lily Vanilli te invita a crear algunos de los cupcakes más truculentos y deliciosos con ingredientes naturales y materiales decorativos comestibles. Además de enseñarte recetas secretas, tales como los ojos espeluznantes, la sorpresa de Sweeney Todd y los corazones sangrientos."

Soy una enamorada de los dulces, para qué mentir, y desde que descubrí los cupcakes, llevaba tiempo planeando hacer algunos junto unas amigas, así que este libro me ha venido al dedillo... En serio, me encanta, ya os subiré fotos cuando haga alguna de las recetas (y tenga cámara o alguien me la preste... o que, por alguna mágica causa como la que la rompió, mi cámara se arregle...).

jueves, 12 de abril de 2012

Sí, señor@s, he vuelto, y no, esta vez no hay libros de los que hablar pero...

Ostras, la última entrada es de hace más de un mes.... supongo que esta vez me he pasado dejando abandonado el blog... y justo después de prometer que haría entradas con cierta asiduidad...
Pero bueno, aquí traigo novedades, que es lo importante.
Y esta vez no voy a hablaros sobre ningún libro que haya leído recientemente... porque recientemente he aparcado un poco demasiado mis lecturas... Oh, cielos, tras semejante confesión, ya se puede acabar el mundo... ¡Pero no! ¿Y qué excusa pondrá ahora vuestra humilde bloggera para no haber tocado el blog por más de un mes si no ha estado leyendo? Fácil, en realidad, no he leído libros, que no es lo mismo que decir que no he estado leyendo nada... Sí, me he estado viciando a los mangas de nuevo... Hacía bastante que no cogía semejante empacho de mangas y manhwas (porque sí, ahora no solo me vicio a los japoneses, sino también a los coreanos).
Y bueno, aquí os presento a algunos (que como siempre no son todos) de los causantes de mi desaparición (también soy vaga, para que mentir, me paso el día en el ordenador y pensando en hacer una nueva entrada, y aún así...).
Empezaremos con algo suave, para las amantes de las historias entrañables para todos los públicos, con romance, fantasía, demonios que adoptan niñas humanas por aburrimiento y todas esas cosas... Hana to Akuma (traducido el título viene a ser "La flor y el demonio"), de Oto Hisamu.

"El demonio Vivi, aburrido de su vida en el mundo de los demonios, decide venir al humano. Pero parece que no es tan divertido como creía, y cuando está a punto de darse por vencido... alguien abandona una bebé humana a las puertas de su mansión. La recoge y la adopta cual mascota para su entretenimiento. Así es como él y su sufrido sirviente (junto a otros criados de la casa de menor importancia) crían a la pequeña Hana. Pero la pequeña Hana no va a quedarse tan pequeña por siempre... Será necesaria la aparición de Felton, cuya intención en principio es llevar a Vivi de regreso al mundo demoníaco, para que los engranajes de la historia comiencen a moverse... creo que ya imagináis en qué dirección, aunque, por supuesto, hay aventuras y misterios, o si ni duraría 8 tomos ni me los habría leído hasta el final... que, por cierto, me gustó el toque final..."

El siguiente manga a presentar es Ayakashi koi emaki, esto en su título original, porque los simpáticos amigos de Ivrea han tenido la amabilidad de ponerlo como Historia guarra de fantasmas, de Mayu Shinjo. No veáis la ilusión que me hizo preguntar por los tomos en las tienda yendo en compañía de unos amigos... Pero bueno, es perdonable, al fin y al cabo el título tampoco es que mienta... después de todo, en contraposición a la historia del manga anterior, una no tan inocente... si bien más ligera que otras que he visto de la misma autora (casi le había cogido miedo ya y todo).
 
"Miiko, una sacerdotisa principiante, se propone expulsar un espíritu maligno del cuerpo de Kagura, el chico más guapo del colegio. Pero resulta que él mismo es un demonio y no sólo eso, ¡es uno extremadamente poderoso!
De todas maneras, la oración que Miiko utiliza funciona y con ella logra encoger a Kagura... ¡ahora es un demonio pervertido y tierno a la vez!"
Admito que al principio tenía mis dudas con este manga, ya que no parecía tener un argumento demasiado profundo o interesante más allá de la relación entre el inma pervertido que es Kagura (equivalente japonés a un súcubo) y la sacerdotisa aspirante a exorcista completamente inútil si Kagura no le presta su ayuda, pero está resultando una historia bastante divertida y parece que alguna dificultad sí le ponen a los protagonistas... quien sabe, tal vez surja algún misterio en la trama o un enemigo... (porque los que han aparecido hasta al momento eran enemigos de un par de capítulos y basta). 

Y nuestro tercer manga de esta entrada (y por eso ni de lejos se os ocurra menospreciarlo) es Black Bird, de Kanoko Sakurakouji (que llega a España también de la mano de Ivrea). En algunos puntos se parece sospechosamente a Love Monster (como ya he visto mencionar a otras personas también), pero lo cierto es que consigue ser una historia distinta... y creo que algo más adulta que la primera. Y con esto se confirma que me ha dado por los mangas con demonios de la tradición japonesa ... (aunque los de Hana to Akuma son demonios a secas, bastante occidentalizados, creo yo).
                                    


"El mundo está lleno de 'cosas' misteriosas, pero la vida continúa pacíficamente dado que nadie puede verlas, excepto Misao Harada. Esta niña tiene el poder especial de ver esas 'cosas', pero ella no se lo cuenta a nadie e intenta llevar una vida común como la de cualquier adolescente. Sin embargo, no puede evitar soñar con un chico que ella conoció años atrás, y que parece tener el mismo poder que ella... Lo cierto es que las cosas no pueden ocultarse por siempre, y el poder de Misao se revela cuando unos yokais (demonios) intentan devorarla. Allí regresa el chico de sus sueños, Kyo, para protegerle. Pero esto es solo el punto de partida de muchos follones, ya que kyo es un yokai. ¿Podrá él mantener su promesa de casarse con ella...?".


Bueno, para "personas sensibles", advertir que, habiendo leído hasta el tomo 4 de Historia guarra de fantasmas y hasta el 14 de Black Bird, el segundo gana a explícito (cosas de tengus pervertidos, lo entenderéis si leéis el manga).

Y bueno, esto es todo por el momento... Volveré con más.

miércoles, 22 de febrero de 2012

El pasado mercadillo medieval de Teruel

En estos momentos alguien debería estar estudiando para el examen de filosofía del viernes... Pero aquí me tenéis. Una persona responsable que cumple su deber para con los lectores del blog y se asegura de que puedan disfrutar de una nueva entrada con cierta asiduidad y... Bah, para qué mentir, soy una irresponsable. Qué no siempre, ¿eh?
Bueno, como comenté ya por ahí abajo, este último sábado anduve por Teruel y su mercadillo medieval en honor a la recreación de los Amantes. Y debo decir que, sin lugar a dudas, adoro este tipo de mercadillos, incluso si el de este año en Teruel no fue tan espectacular como el pasado (según se me explicó, han recortado presupuestos y por ello había menos puestos y esas cosas), me lo pasé genial. Incluso sin poder quedarme al concierto de Lurte pude verlos tocar en la terraza de un bar, y cantar al son de "Brindis de Taberna". También me compré una corona de flores de esas que llevo viendo todos los años pero nunca me decidía a comprar (el año pasado incluso llegué a comprarme una de cuero, con un nudo celta). ¡Pero me quedé sin té moruno y dulces árabes! Porque este año solo encontramos un puesto de té de esos en los que regalan el vaso (de cristal coloreado con detalles en plateado o dorado), y no tenían dulces...

Pues eso... que mejor me voy a estudiar, que mañana tengo curso de cocina y es poco probable que lo mire más que por encima...
Prometo que la próxima entrada será algo más interesante (y es posible que suba algo más de la historia, que contra todo pronóstico aún no la he abandonado... Jujuju)



viernes, 17 de febrero de 2012

Cosas, cosas sin más, o de cómo soluciono el dilema de: ¿qué escribir?

Le da otro sorbo a su té roibos especiado, con mucho azúcar, justo como le gusta. El té rojo también le gusta con mucho azúcar, el blanco le gusta mezclarlo con el rojo, y el negro le gusta con un regusto amargo...
Ya ha terminado de leer el manga que llevaba unos días siguiendo por internet. Bueno, en realidad simplemente ha terminado con los capítulos que hay traducidos hasta el momento, le tocará esperar a que suban más...
Ahora ya no tiene excusa. Lleva días pensando en subir una nueva entrada al blog, pero por pe o por pa siempre lo pospone. Pero ahora ya no tiene excusa. Se queda mirando el espacio en blanco.
¿Algo sobre los últimos libros que ha leído? No son pocos, y también a visto que aún tiene pendientes de subir unos cuantos de otros años.
¿Una historia? Debería centrarse en la que empezó, que ha este paso la va a dejar abandonada a medias como la mayoría de las historias que ha comenzado hasta el momento. Lo cierto es que no se puede decir que lo tenga por completo abandonado. La historia, la idea, los personajes y algunas escenas, eso lo tiene pensado, pero plasmarlo en papel ya le cuesta más... En realidad había logrado escribir las tres primeras páginas del primer capítulo (lo que subió al blog era una especie de prólogo), pero las releyó y terminó tachando por completo dos de ellas, así que... Ahí esta, su pobre historia, a la espera de que le de "forma material".
Buah... A lo tonto a lo tonto ha hecho una nueva entrada, aunque carente de mayor interés, y más por satisfacerse a sí mis que los lectores...
Eso no está del todo bien. Es cierto que nada más hacer el blog dejó bien claro que iría poniendo lo que se le antojase, pero también, como a cualquiera que lleve un blog, le gusta ver que la gente la sigue, le deja comentarios, es decir, lo más parecido a tener lectores a los que emocionar que tendrá jamás. Pero si sigue escribiendo cosas así... En fin, como ya le dijo cierta persona ayer "Yo si veo que tardan mucho en subir algo nuevo al blog dejo de mirarlo" (no exactamente con esas palabras, pero algo así, que mi memoria no es la gran cosa y ya es algo que se haya quedado con la idea...).
Bueno, mejor lo dejo, que esto ya es divagar y estoy cambiando hasta el narrador de tercera a primera persona... 
Al menos ya he escrito algo nuevo, para que no parezca que vagueo demasiado.


¡Oh, oh, oh!
Y ya que estoy, y cambiando de tema (si es que a estas alturas alguien sigue leyendo...). Este fin de semana en Teruel se celebra la fiesta de los Amantes de Teruel. Y sí, mañana pasaré allí el día, por si nadie lo ha adivinado todavía ante mi repentina mención del tema. ¿Cómo habría yo de perderme semejante festividad medieval tan cerquita de aquí? Por desgracia este año tampoco cuento con traje medieval para lucir acorde con los turolenses y su magnífico mercadillo medieval, pero en fin... algún año...
También estarán Lurte, pero para cuando actúan (las 12:00 de la noche) yo ya no estaré...
Y eso... ya subiré alguna entrada más sustancial en breves, así que os pido disculpas si en esta ocasión me he excedido en mis divagaciones mentales.



jueves, 2 de febrero de 2012

El comienzo de una historia que me traigo entre manos... Todavía sin título

La piel humana sucia, sudorosa, salpicadas de plumas a medio surgir de sus carnes, los ojos dorados, rapaces, con las pupilas contraídas por la rabia. Hundió sus garras de ave en el suelo, levantando en parte las ya maltrechas losas negras y dejando al descubierto la piedra gris. Alzó el rostro al alto techo del pasillo y de sus labios, de su garganta aún de mujer, surgió un grito agudo muy poco humano. Volvió la vista hacia la ventana que se abría ante ella. Demasiado pequeña.
¡No! No había llegado hasta allí para rendirse, para dejarse arrinconar y vencer por una minucia como aquella. Echaría abajo la pared si hacía falta, aunque quebrase sus huesos en el proceso.
El olor a sangre se hizo más fuerte, oyó gritos y el sonido de las botas de los soldados que llegaban, a punto de girar la esquina por la que ella misma había llegado a aquel callejón sin salida. Aquel castillo siempre había tenido fama de laberíntico pero, ¡qué clase de imbécil hacía un pasillo como aquel! Había girado mil esquinas para terminar dándose de bruces con la ventana como única vía de escape. Ya no podía dar media vuelta. La pared o el acero de las espadas.
Dirigió una última mirada veloz al bulto que abrazaba entre sus brazos, envuelto en la seda que hacía unos momentos había sido el vestido de una reina. Lo hacía simplemente por constatar que la criatura aún seguía con vida, pues no guardaba la más mínima intención de alejarla de sí. La niña se limitó a mirarla con aquellos ojos, idénticos a los de su madre, sin mostrar el menor atisbo de inquietud. No había llorado ni en el momento de su nacimiento, mostrando una serenidad impropia de la recién nacida que era, incluso mientras la harpía la envolvía con el vestido que acababa de arrancar del cadáver de su madre y huía en carrera de la habitación, con el silencioso bebé en brazos, destrozando a cualquiera que osase interponerse en su camino.
No... nadie le haría daño mientras viviese. Lo había prometido, y aunque no hubiese sido así, la protegería igualmente con su vida.
Se alzó amenazante hacia el enemigo, la superaban en número, no necesitaba verlos para saberlo, pero solo necesitaba tiempo, entretenerlos el tiempo suficiente para que una de aquellas bolas explosivas que le había entregado René antes de separarse explotase bajo la ventana, justo donde la acababa de lanzar.
Oyó de nuevo los gritos y frunció el ceño, extrañada, se habían detenido justo antes de girar la esquina. Proferían improperios, alaridos, y dejó de oírlos. En su lugar apareció ante ella una joven desgarbada, con una melena que parecía compuesta por espirales de fuego que se desparramaban a su antojo sobre los hombros. Ambas sonrieron. La pelirroja alzó una mano, señalando con la palma abierta por encima del hombro de la harpía, y esta ya sabía que la pared en torno a la ventana ya había desaparecido antes de girarse.
- Corre -le dijo René- Vuela con la niña tan aprisa y lejos de aquí como puedas. Ocultaos en el Bosque de Nadie hasta que podamos reunirnos de nuevo en unos días.
Desla no se molestó más que en asentir mientras la plumas terminaban de cubrirla por completo de cintura para abajo y algunas sueltas por los brazos. Apretó más al bebé contra su pecho desnudo y desplegó sus alas de plumaje pardo. Apenas había asomado la cabeza por el boquete abierto mágicamente cuando un viento la empujó hacia atrás y le arrebató a la niña de los brazos. Alcanzó a ver una especie de remolino de luminiscencias moradas que la engullía. Recuperó velozmente el equilibrio y gritando con toda la furia que surgía de su pecho se dispuso a lanzarse en pos de ella. René apenas le rozó  un hombro y sintió como unas ligaduras invisibles la ataban a la piedra. Gritó con aún más furia, sus ojos parecían oro fundido por las llamas, y se debatió contra su amiga.
 - No -le susurró esta con firmeza- Ya no podemos hacer nada por ella. Ya sabes lo que aquella luz morada significa, la niña puede darse por muerta -su mirada era triste a pesar de la frialdad de sus palabras-. Lo siento, esto para mí también es... -sacudió la cabeza- Las hemos perdido a ambas. Hemos perdido la batalla...
 -Pero no la guerra -terminó la harpía entre dientes. Su voz delataba su sed de venganza. Pagarían caro aquello, o, ya lo creía que sí. Desla se lo demostraría, aquello no era más que el comienzo de un nuevo capítulo en la historia de su guerra...

lunes, 30 de enero de 2012

Recordando...

Recuerda...
Era invierno, ¿tal vez primavera, u otoño? Llovía, eso sí, y el viento dirigía las gotas a su antojo. Recuerda vagamente que hacía frío, pero no si lo sentía en toda su fuerza o, como otras veces, era una presencia muda, prácticamente ignorada, aceptada, casi agradecida.
Sentada en un banco, en el respaldo más exactamente, no estaba sola. ¿Estaban juntos? ¿O en aquel entonces ya habían roto? Esa parte del recuerdo está borrosa, como el frío. Pero sí recuerda haberlos mirado de vez en cuando de reojo, sin saber muy bien qué hacer. Aquello, sin dudas, era lo que cualquiera definiría de sujetavelas. Nada nuevo para ella, tampoco le desagradaba, era incómodo en momentos como ese, pero también divertido cuando ambos centraban su atención en ella, tratándola como una hermana pequeña, como alguien a quien mimaban, hacían regalos, tomaban el pelo y decían lo monísima que era. En momentos como esos se sentía como una niña, si bien estaba en esa etapa de la vida llamada adolescencia (y de que a día de hoy aún no ha salido, aunque le queda poco... todavía no ha decidido si eso es bueno o malo).
Pero bueno, la cuestión es que ese no era uno de esos momentos de los que ella formaba parte. En ese momento era una presencia casi fantasmal, ajena a los susurros y caricias que ellos compartían. Quizás otra en su lugar habría buscado una forma de escaquearse, pero hacía tiempo que había aprendido que no era una buena idea. La otra joven que allí se sentaba, entregada a la presencia del joven, enseguida se habría sentido culpable y habría echado por tierra el día, empañando el recuerdo de un día que, después de todo, había resultado, como casi siempre que el joven viajaba hasta allí para pasar el día con ellas, un buen día, un buen recuerdo.
En cualquier caso, ella estaba acostumbrada, y apenas lo que para otra habría sido molesto e incómodo, provocaba en ella una ligera melancolía. Era joven, y, aunque ya había tenido algún que otro pretendiente, se resistía todavía a entregarse. No es que no fuesen majos, pero los miraba y no veía en ellos algo que le hiciese saltar el corazón. Demasiados libros prestados de Jade, probablemente, pero eso no significaba que no fuese una romántica, al contrario.
Pero no era esto sobre lo que cavilaba aquel día, sentada en el respaldo de un banco, en la cuesta frente del parque junto a su casa (si aquello podía llamarse parque), sintiendo la lluvia en su piel, arrebujándose en su chaqueta (¿llevaba chaqueta? ¿O era un abrigo? Quizás simplemente abrazase su propio cuerpo intentando retener el calor. ¿Eso es que hacía frío? Pero no era un frío invernal, eso seguro), alzando la mirada hacía el cielo, abstraída en sus pensamientos, disfrutando del viento en su cara. El viento, como a cualquier otra le molestaba cuando, tras esforzarse en domeñar su melena, se abalanzaba sobre ella por el camino y lo echaba a perder. Pero en momentos como aquel, bañados por una extraña melancolía, con la mente viajando por solo ella sabía dónde, el viento era un bálsamos delicioso, una nana que la mecía.
- ¿Tienes frío?
O algo así le pregunto su amiga que, sin percatarse ella, había interrumpido su momento de intimidad con el joven y la miraba con preocupación. Se disculpó por haberla echo estar así bajo la lluvia, dijo algo más, sobre volver a casa por ella, pero, sintiéndose como si la acabasen de despertar de la siesta, y no queriendo que ellos concluyesen aquel momento que a saber cuándo podría volver a acontecer, negó y les dijo que estaba bien.
Así que siguieron así un poquito más. No recuerda cuándo ni cómo terminó. Y vagamente que aquel día había un concierto de Lurte en alguna parte, que su padre los llevó en coche mientras ella se quejaba de las rancheras que ponía, pero que al final tuvieron que volver a casa por no encontrar nada, seguramente lo habían cancelado por la lluvia.
Días más tarde, cuando el joven estaba ya en su ciudad, ella fue al concierto de Lurte, que hacían en compensación de que el otro se hubiese suspendido, con otra amiga distinta, pues las demás, entre ellas la del joven, no habían podido ir por uno u otro motivo...
¿Por qué habrá acudido este recuerdo a su memoria, cuándo ni tan siquiera recuerda qué rondaba por su cabeza sentada en el respaldo de aquel banco bajo la lluvia, con el viento acariciando su rostro como tantas otras veces?